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Roberson se ha hecho sentir en el béisbol mexicano

 

ISLA DE MARGARITA, Venezuela -- Si un pelotero norteamericano quiere dejar huella en el béisbol mexicano, Derek Bryant es el modelo a seguir.

Bryant ha sido figura relevante en México desde hace varias décadas como jugador, manager y directivo. Pero en tiempos recientes, dentro del terreno Chris Roberson se ha hecho un nombre de bastante peso.

Un veterano de la Liga del Pacífico y la Serie del Caribe, además de tres temporadas con Sultanes de Monterrey, Roberson ha quemado el pitcheo del Clásico Caribeño del 2014 como refuerzo de los Naranjeros de Hermosillo. En los primeros dos juegos de México-victorias sobre Cuba y Puerto Rico, respectivamente-el primer bate lleva de 9-5 (.556) con jonrón, triple, doble, tres anotadas y cinco empujadas.

"Me siento muy bien ahorita", dijo Roberson en el Estadio Nueva Esparta, sede de esta Serie del Caribe. "Cuando tienes chance de representar la "M", estoy listo para jugar".

Eso es lo que ha hecho, y mucho. Roberson, de 34 años, viene de batear .288 con 11 jonrones, 33 empujadas, OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .851 y 17 bases robadas por las Aguilas de Mexicali en el 2013-14. Reforzó a los Mayos de Navojoa en la serie final de la LMP y ahora repite como refuerzo de México en la Serie del Caribe.

"Tengo muchos años en México", dijo Roberson, quien lleva una década en el béisbol azteca. "La gente sabe que Chris Roberson es un machine, una máquina que juega bien y que quiere ganar. Quiero ganar para mi "M" ahorita".

Claro, no todo ha sido color de rosa. En la temporada 2011 el jardinero salió positivo por sustancias prohibidas (anfetaminas) en la Liga Mexicana de Béisbol y en el 2012 se ausentó de los Sultanes, jugando en una liga independiente en Winnipeg.

Roberson, oriundo de Oakland, California, se pasa casi todo el tiempo en México con su esposa-de ascendencia mexicana-y su hija. El jardinero participó en un total de 85 juegos en Grandes Ligas del 2006 al 2007 con los Filis, bateando .232.

La campaña pasada, al volver de su castigo a la LMB, tuvo promedio de .362 en 60 juegos y 235 turnos oficiales por el equipo de Monterrey, con OPS de 1.051.

"Tengo bastante buena fama (en México) y trato de cuidar eso, no abusarlo", dio Roberson acerca de su figura en su país "adoptado".

Con eso en mente, Roberson pretende emular a Bryant, a quien conoce bien desde que ambos se encontraban juntos en los Naranjeros.

"Quiero seguirle los pasos", dijo el guardabosque acerca de Bryant. "Él me ha enseñado el camino.

"Desde el principio me dijo que fuera callado, jugara un buen béisbol y que de ahí pasarían cosas buenas. Eso es lo que he tratado de hacer".

 

Por David Venn / LasMayores.com