Monterrey, N.L. (www.sultanes.com.mx / Horacio Ibarra) Marzo 03, 2017.- Los Sultanes de Monterrey han contado con verdaderas estrellas a lo largo de su historia, figuras legendarias que con el paso del tiempo se convirtieron en grandes ídolos de la fanaticada regiomontana tanto con el bat, como con el guante, desde la lomita de pitcheo o bien, desde el dugout, ordenando las jugadas que más tarde se convirtieron en triunfos.

Lógicamente, a todos les dolió cuando llegó el momento de su salida. Los seguidores de los Sultanes extrañaron a Daniel “La Coyota” Ríos, más tarde a Lázaro Salazar, luego a Epitacio “La Mala” Torres, posteriormente a Eddie Moore, Héctor Espino, José Ramón López, James Horsford, José Manuel “Goyito” Ortiz, Derek Bryant y muchas otras figuras importantes que dejaron huella en la reconocida franquicia.

En las dos últimas décadas se ha hecho notable la salida de figuras populares como Bubba Smith, Arturo González, Remigio Díaz, Demond Smith, Miguel Flores, Edgar Quintero, y el caso más reciente en la persona de Heber Gómez.

Sí, el notable parador en corto acaba de ser prestado a los Saraperos de Saltillo después de haber estado como suplente el año pasado con los Sultanes, en donde su mayor oportunidad fue cubrir a Walter Ibarra, al momento de salir lesionado. Walter se adueñó del puesto en su regreso de los Estados Unidos.  

 

Finaliza su ciclo                                                                    

Y aunque se dice que va a préstamo con la novena coahuilense, seguramente ya no lo veremos alineando con los Sultanes.

El ciclo del magnífico parador en corto tal parece haber llegado a feliz término en la novena regiomontana. 

Heber jugó 14 temporadas con los Sultanes de Monterrey después de haber alineado otras siete con los Olmecas de Tabasco.

Su llegada se dio en la campaña 2003 desplazando a su paisano Remigio Díaz.

El veracruzano llegó a cambio de Roberto Saucedo, quien más tarde se convertiría en el máximo jonronero regiomontano en la Liga Mexicana de Beisbol, jugando sus mejores años con los Diablos Rojos del México. 

Hubo aficionados que extrañaron a Remigio tras su salida, pero Heber se encargó inmediatamente de acaparar los reflectores, haciendo ver a los regios que su llegada a Monterrey podía considerarse como un acierto de la directiva local.

A sus 40 años de edad, el nativo de Carrizales, Veracruz, está en los últimos años de su carrera y su préstamo a la novena coahuilense podría ser el preámbulo del final de su trayectoria.

Heber Gómez dice adiós a los Sultanes, pero su recuerdo quedará por siempre entre los seguidores regiomontanos que disfrutaron con sus magníficas  actuaciones sobre el diamante.